miércoles, 3 de octubre de 2012

La tía Eldora

Hoy hemos comido teléfono.
Bien rebozado, al ajillo, en salsa verde, o sencillamente crudo -con un chorrito de aceite de oliva-, el teléfono resulta siempre un bocado delicioso.
Antes, el teléfono lo usábamos sólo para telefonear. Figúrate.
Menos mal que a la tía Eldora se le ocurrió llamar al concurso de la tele.
La tía Eldora es menuda y redonda como un botijo, y tiene unos vestidos floreados muy cómodos, porque son iguales los mires por donde los mires, así que da igual ponerse el vestido del derecho que del revés, boca arriba o boca abajo. Y, como siempre llevan alguna miga por encima, más que vestidos parecen manteles. Eldora es como una mesa con tacones.
La tía come por ansiedad. Eso dice ella. Papá, en cambio, dice que come por cuatro. Y yo digo que come por la boca, como todo el mundo.
El día que telefoneó al concurso de la tele, mi tía se puso más nerviosa que nunca. Sobre todo porque los de la tele no le decían ni que sí ni que no, ni que había ganado ni que había perdido. Sólo que no se le ocurriera colgar el teléfono. La tía mordisqueaba un lapicero y esperaba. Y así un minuto, diez minutos, cien minutos.
Cuando nos quisimos dar cuenta, la tía ya se había zampado tres lapiceros enteritos, mi bolígrafo azul, sus diez uñas pintadas de rojo cereza, y andaba triturando el auricular a mordiscos.
La pobre miraba el televisor sin pestañear y comía. Trocito a trocito y tecla a tecla, el teléfono fue desapareciendo en su barriga.
Eftá fueno”, farfulló al terminar, sorbiendo el cable como si fuera un espagueti.
Pero yo aún diría más. El teléfono es un manjar exquisito.
Lo único malo es que hace sonar las tripas.
(Texto: Pedro Mañas)
La imagen y texto de esta entrada pertenecen a un cuaderno que comparto con mi amigo escritor, Pedro. Se trata de un cuaderno que solemos prestarnos cada vez que nos vemos. Así, unas veces yo ilustro sus textos, y otras él escribe para mis ilustraciones. En este caso, fue mi ilustración la que le inspiró a él para escribir este texto tan divertido.

Si tenéis oportunidad de hacer algo parecido con alguien, os recomiendo encarecidamente que disfrutéis de la experiencia. Es muy divertido y pueden salir cosas muy curiosas.

Es probable que siga subiendo más páginas de este experimento. ¡A ver qué sale!

10 comentarios:

  1. Jajajaja!
    Divertidísimo!
    Me encanta la imagen y me encanta el texto.
    ¿Puedo llevarme un Mateo a casa? Yo también quiero que me escriban esas cosas! David, ¿qué te parece si lo compartimos?

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  2. Se va a cansar con tanto viaje en avión, ¿no? jeje. Te clonaré uno mejor :P

    Gracias Di!

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  3. qué chulo David! Dan ganas de comer teléfonos!

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  4. ¡Una chulada de imagen, como siempre! Me encantó en el cuaderno y me encanta aquí. Y me gusta que sigas animando tus colores :)

    Jop, Diana: es que las agujas me dan miedo, y los aviones, vértigo. Pasemos de vuelos y clonaciones, y mejor propónme un proyecto divertido, que a mí lo que me falta es iniciativa. Total, los textos por mail viajan muy cómodos. Si es para acompañar tus ilustraciones o las de David, yo encantado ;)

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    Respuestas
    1. Uy, Mateo, te tomo la palabra y me pongo a pensar! A ver si se me ocurre como sacarte las palabras... ;)
      De todas formas, ya puedes ir superando el vértigo a los aviones que tenéis que venir a verme, eh?

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  5. Muchas gracias Adolfo! :D

    Gracias Matthew!! A ver si subimos más cositas. ;)

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  6. De casualidad te he descubierto y me encuentro con esta ilustracón tan chula junto con una historia tan divertida...me encanta!!..un saludo.

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  7. No he podido evitar sonreir todo el rato. Sois unos artistas.

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