miércoles, 9 de octubre de 2013

Cuando te plagian

¿Recordáis esta ilustración que subí al blog hace más de un año?

Se trataba de un mero diseño de personajes para un proyecto editorial, para el cual finalmente no me seleccionaron. La compartí en el blog como una muestra de mi trabajo y finalmente esa fue su única función. O eso creía yo.

Recientemente, y gracias al aviso de una amiga, me he topado con esto:




Lo de arriba es la portada de un libro editado por Enxebrebooks e "ilustrado" por Santi Jiménez. El parecido es más que obvio. Tras ponerme en contacto con la editorial y el ilustrador, y que no me ofrecieran ninguna solución real ni una disculpa convincente, he decidido exponerlo aquí y, de alguna manera, denunciarlo públicamente.


Nada más que decir. Las imágenes hablan por si solas.


sábado, 7 de septiembre de 2013

El misterio de las palabras pintadas

Éstas son algunas de las ilustraciones que he realizado para el libro El misterio de las palabras pintadas (Antología de textos de 6º Primaria) de la editorial Edelvives.

viernes, 30 de noviembre de 2012

El tren


–Aprisa, señorita –la apuró Dean- No la esperará mucho tiempo.
Ella asintió, ausente, y volvió la cabeza hacia el camino. Miraba algo que Dean no podía
ver. Todavía no.
Dean solo veía unos cuantos árboles secos y el tren que jadeaba en medio de la nada.
Pero para ella aquella nada significaba algo más. La muchacha contemplaba las casas
que no habían llegado a levantarse, la fuente de la que aún no se podía beber, los
hombres y mujeres que no consultaban el reloj de una estación que no existía. Vio
también, al otro lado del mundo, la ciudad, esperándola.
El viento, sucio de arena, hizo revolotear sus trenzas un instante.
–Vamos –dijo al fin, con un hilo de voz.
“¿Cómo es posible?”, se preguntaba, “¿cómo es posible echar tanto de menos una
nada?”
El tren silbó por tercera vez.

(Texto: Mateo Mañas)

martes, 27 de noviembre de 2012

Premio Aurelio Blanco 2012


El pasado mes de febrero presenté en la escuela de Arte Nº10 el que fue mi proyecto final de Ilustración, Muy señor Monstruo. Se trata de un libro infantil, ilustrado con imágenes fotográficas, que cuenta la atípica relación de amistad entre una niña y un monstruo. Si bien aún no está terminado (y es probable que sufra muchos cambios antes de ser un libro que pueda considerar definitivo) hasta ahora me ha dado unas cuantas alegrías... Una de ellas, y quizá la más importante, es que ha resultado premiado en la convocatoria Aurelio Blanco para alumnos de Escuelas de Arte de 2012.
Mañana es la inauguración de la exposición que reune las obras de los ganadores y finalistas de los premios, dónde expondré una selección de imágenes así como una copia del libro ficticio que utilicé para presentar el proyecto. Podéis visitar la exposición del 28 de noviembre al 18 de diciembre en la Sala de Exposiciones de la Escuela de Arte “La Palma” (Palma, 46. 28004 Madrid).

miércoles, 24 de octubre de 2012

Olor a niño tierno

¡Camina, camina, camina!
Aunque el camino se enrede,
Se enrosque…
¡Camina!
Porque el viento desde el bosque
Trae olor a golosina.


¡Sin miedo, sin miedo, sin miedo!
Aunque la noche me cubra,
Me envuelva…
¡Sin miedo!
Porque el viento de la selva
Trae olor a caramelo.


¡A escape, a escape, a escape!
Aunque la bruja te espere,
Te atrape…
¡A escape!
Porque el viento del invierno
Trae olor a niño tierno…
Ejem, digo… ¡a chocolate!


-No me gusta eso último –interrumpe la niña.
-¿Por qué lo cantas, entonces? –le pregunta su hermano, molesto.
-¡No he sido yo! –protesta Gretel. Le tiemblan un poco las pecas.

(Texto: Mateo Mañas)
Seguimos con el cuaderno. Esta vez, la imagen era algo complicada de reproducir, así que he terminado casi rehaciéndola. Si pulsáis sobre ella podréis verla mejor.

Gracias de nuevo a Mateo por permitirme subir su texto.

martes, 9 de octubre de 2012

Trío de ases


Aprovechando que estos días disfruto de algo de tiempo libre, mi frustrada vena de escritor se ha abierto paso y ha comenzado, ella solita y sin pedir permiso, a escribir una desastrosa historia protagonizada por los tres hermanos de arriba.

No sé en qué acabará este hobby repentino... De momento, es tan divertido como poco productivo. Os pongo esta ilustración que, siendo realista, es lo único bueno que puede salir de todo esto. ¡Definitivamente lo mío es ilustrar!

miércoles, 3 de octubre de 2012

La tía Eldora

Hoy hemos comido teléfono.
Bien rebozado, al ajillo, en salsa verde, o sencillamente crudo -con un chorrito de aceite de oliva-, el teléfono resulta siempre un bocado delicioso.
Antes, el teléfono lo usábamos sólo para telefonear. Figúrate.
Menos mal que a la tía Eldora se le ocurrió llamar al concurso de la tele.
La tía Eldora es menuda y redonda como un botijo, y tiene unos vestidos floreados muy cómodos, porque son iguales los mires por donde los mires, así que da igual ponerse el vestido del derecho que del revés, boca arriba o boca abajo. Y, como siempre llevan alguna miga por encima, más que vestidos parecen manteles. Eldora es como una mesa con tacones.
La tía come por ansiedad. Eso dice ella. Papá, en cambio, dice que come por cuatro. Y yo digo que come por la boca, como todo el mundo.
El día que telefoneó al concurso de la tele, mi tía se puso más nerviosa que nunca. Sobre todo porque los de la tele no le decían ni que sí ni que no, ni que había ganado ni que había perdido. Sólo que no se le ocurriera colgar el teléfono. La tía mordisqueaba un lapicero y esperaba. Y así un minuto, diez minutos, cien minutos.
Cuando nos quisimos dar cuenta, la tía ya se había zampado tres lapiceros enteritos, mi bolígrafo azul, sus diez uñas pintadas de rojo cereza, y andaba triturando el auricular a mordiscos.
La pobre miraba el televisor sin pestañear y comía. Trocito a trocito y tecla a tecla, el teléfono fue desapareciendo en su barriga.
Eftá fueno”, farfulló al terminar, sorbiendo el cable como si fuera un espagueti.
Pero yo aún diría más. El teléfono es un manjar exquisito.
Lo único malo es que hace sonar las tripas.
(Texto: Mateo Mañas)
La imagen y texto de esta entrada pertenecen a un cuaderno que comparto con mi amigo escritor, Mateo. Se trata de un cuaderno que solemos prestarnos cada vez que nos vemos. Así, unas veces yo ilustro sus textos, y otras él escribe para mis ilustraciones. En este caso, fue mi ilustración la que le inspiró a él para escribir este texto tan divertido.

Si tenéis oportunidad de hacer algo parecido con alguien, os recomiendo encarecidamente que disfrutéis de la experiencia. Es muy divertido y pueden salir cosas muy curiosas.

Es probable que siga subiendo más páginas de este experimento. ¡A ver qué sale!